A través de este libro, la autora da su testimonio, compartiendo cómo fue abandonada por su esposo y dejada con dos hijas, pero fue recibida con amor incondicional por nuestro Señor Jesucristo. También verá cómo, a lo largo de los años, en medio de risas, lágrimas y decepciones, la Palabra de Dios comenzó a cobrar vida y a ser efectiva en su vida. Llegó a comprender que nuestro Dios nos ama y promete protegernos, muchas veces incluso de nosotros mismos.