- Este libro no fue escrito de corrido, el autor logra plasmar sus experiencias a lo largo de un proceso que le condujo por momentos distintos. En ocasiones logró empapar la pluma en el corazón de Dios, pero en otras, la tinta fue sangre que brotó de sus heridas. El autor afirma que ser llamado por Dios es, fuera de toda duda, la vocación más alta a que se pueda aspirar. Pero servirle implica entrar en un combate, y conviene no olvidar que en una guerra no hay soldado sin heridas.
- Tapa Flexible