Hemos de edificar un baluarte para proteger la pureza de los jóvenes, pero a la vez salir para ministrar, lo cual es un equilibrio no tan fácil de lograr.
Sin embargo, si no lo hacemos hoy, de aquí a 20 años solo estaremos a la defensiva. En cuanto a la pureza sexual ante los movimientos modernos, es hora de que dejemos la guerra de memes en redes sociales y comencemos a presentar los fundamentos originales a nuestra sociedad.